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Terra
La Coctelera

Me traslado yo tb...

Hola, ya me he hecho tb mi casita en la coctelera...

Ya veo que estáis la mayoría por aquí, brirbones... ;)

Hoy nos han tenido a pan y agua...

Besitos

Evaluna

A cara descubierta...

Ella dudó por un momento, pero estaba decidida. Hoy iba a invitarle a que buceara por la esquina de su alma.
Para ello antes preparó su cuerpo, y tras algo de entrenamiento, sudores y duchas, a la salida del gimnasio, y con fuerzas renovadas, él le propuso que cenaran juntos en su casa.
Ella aceptó con una condición…
Tras una cena rápida y como mero trámite, llegaron a la habitación. Habitación de una casa compartida, en una finca rodeada de zonas verdes, fuentes de agua con peces, preciosas vistas y niños correteando por el parque. Desde allí se ve cómo cada minuto parten sueños hasta los rincones más recónditos del mundo en forma de avión, con mil historias en sus entrañas. Ella siempre que veía un avión despegar o aterrizar se preguntaba cuántas esperanzas, amores, lágrimas, cansancio, desesperación, etc… llevarían dentro. Y su historia, sólo era una más… pero era la suya.
Mientras él fue a tirar la basura, ella le dejó una cajita vacía en la mesa de su escritorio. Él al verla se extrañó, sonrió y la besó, agradeciéndole el regalo sin percatarse que estaba vacía. Tan solo un papel en su interior…
Al abrirla sólo advirtió un letrerito que decía: Bienvenido a la Esquina de mi Alma…
Lo que para él había sido un bar hasta ese día, de repente, sin saber cómo, cobró sentido y le invadió una especie de emoción e impaciencia que le bloqueó…
Ella le explicó todo y le invitó a bucear por sus letras, su mar de sentimientos, de emociones… Aceptó la invitación y puso música de ambiente, como si de un bar se tratara, para dejarse embriagar por aquellas letras…
Ella le miraba, y veía un brillo especial en sus ojos, brillo como de verse reflejado en esa esquina, sujetando la emoción, porque es hombre, y los hombres ya se sabe…
Al terminar, sin mediar palabra se levantó… la invitó a ponerse de pié y la abrazó. Su forma de abrazar no era la de siempre, era más la manera de abrazar un alma, más que un cuerpo… sobraban las palabras…

La música seguía fluyendo hasta que ambos se percataron de la canción que estaba sonando… “I finally found someone”… Una vez más el Universo se alió con él para poner banda sonora a aquel momento especial, como siempre había ocurrido… Ambos pensaron que las casualidades no existen, y cuando fueron conscientes de la letra de esa canción la bailaron agarrados, y se la cantaron el uno a otro hasta que el silencio la agotó.
- ¿<em>Te ha gustado la esquina de mi alma?,</em> dijo ella…
- <em>Me ha encantado, porque he visto que allí estoy yo… es mi esquina… Creo que las copas ya sólo me las tomaré en este bar para el resto de mi vida...</em>

Pensándolo Bien...

Pensándolo bien, creo que Lunabohemia me ha dado la clave… al fin y al cabo no es tan mala idea pensar que “La Esquina de mi Alma” suene a bar… de hecho en un bar ocurren muchas cosas…
Esto me ha hecho pensar en todos esos momentos que hemos vivido, cargados de intensidad, y que muchos de ellos han tenido como contexto un bar.
Recuerdo aquel día de verano, que tras una semana de música intensa, ensayos y conciertos, decidimos estrenar tu moto nueva y visitar los lugares que el día nos deparara, sin rumbo, sin ruta, sin prisas... Decidimos explorar el paisaje que se nos pusiera por delante hasta que el mar nos cortara el camino. Y así hicimos… vimos valles, montañas, monumentos, y al final de la tarde el mar se cruzó e hizo que nos paráramos en seco.

Pero antes de darnos la vuelta, en ese bar a pie de aquella playa asturiana que nos recibió, y al son de una rubia, firmamos en una servilleta de papel nuestro amor, que creo que aún conservas no se dónde, pero que siempre dijiste que llegado el momento sacarías… una especie de declaración de intenciones…
Más recientemente y con dolor, recuerdo aquella tarde en aquel bar cerca de tu casa de Madrid, donde decidimos poner fin, o mejor dicho interrumpir, lo nuestro. Bañamos aquella mesa con mis lágrimas y tu rabia, en aquel rincón donde nadie nos veía. Necesitábamos tiempo, tiempo para asimilar los cambios, las luchas, el amor… asimilar el amor… suena a paradoja, pero así es cuando decides amar…
Ojalá en ese momento hubiéramos tenido esa servilleta de papel donde dejamos claras nuestras intenciones…
Pero todo, incluso ese sufrimiento ayudó a bien… y logramos luchar contra nuestros fantasmas y decidimos darnos tiempo… tiempo que prosperó precisamente en un bar… capítulo que ya conté en un post anterior llamado “Sin acritud”… (el que tenga curiosidad está invitado a leerlo).
Lo que nunca conté y no sé si contar es lo que pasó poco después en otro bar… al son de un mojito… cuando pusiste de nuevo en mi dedo tu anillo… el resto de lo que me dijiste en ese bar… lo dejamos para ti y para mí… pero llegó directo a la esquina de mi alma…
Te espero en el próximo para seguir firmando capítulos de nuestra vida, entre caña y caña...

Tiene nombre de Bar...

Estas palabras me han llegado al alma, a la esquina de mi alma, para ser exactos…

Cuando comencé este blog lo hice porque necesitaba plasmar mis sentimientos en letras, quería dejar constancia en un diario de emociones, sabiendo que las circunstancias son las que nos conforman junto con nuestra esencia.
A veces la sobredosis de sentimientos enfrentados me bloquea, y necesitaba una vía de escape. Ser reconfortada, animada, intercambiar experiencias con vosotros, e identificarte con cada uno en diferentes aspectos…
Pero sobre todo lo hice para que algún día, él pudiera leerme y pudiera saber todo aquello que fui incapaz de decirle en el momento oportuno por mi torpeza de palabra en situaciones determinadas, para que supiera todo aquello que no le dije…
Pues bien… él aún no sabe que yo soy “la esquina de mi alma”, aún no le he invitado a entrar, pero sí le he enviado mensajes intrigantes y anónimos diciéndole que pronto le invitaré a bucear por “la esquina de mi alma”…
Y después de algún que otro mensaje que le he enviado desde la esquina de mi alma, me dice ayer: <em>“Qué publicidad más rara me está llegando por email”. Seguro que es para la inauguración de un bar, porque tiene nombre de bar… el caso es que saben mi nombre, y saben que soy de León… qué raro, de dónde habrán sacado mis datos…

Jajajaja, ahí ya me desmoralicé… NOMBRE DE BAR?????. Creo que voy a pasar a hacer una publicidad más agresiva, a ver si así...
En fin… y luego me dice que yo soy ingenua y entrañable… jajajaja…
Bueno, estáis todos invitados a una copa… paga la casa…

Todo es Posible...

¿Seremos capaces de vencer la lucha del desánimo y la apatía?, ¿del pensamiento colectivo de que el amor nunca dura más de 12 años?, ¿de que es imposible ser feliz sólo con una persona a lo largo de toda una vida?...

¿Aguantaremos la marea incontrolada que nos invade con el pensamiento de que la fidelidad está pasada de moda?, ¿de que el sexo va independiente del amor?, ¿de que todo tiene fecha de caducidad?...
¿Llegaremos a ser fieles a nuestros principios, deseos, sueños y planes?, ¿perfilaremos, rellenaremos y daremos volumen a ese dibujo que tenemos en nuestras mentes que son nuestras vidas?... ¿o nos rendiremos a este siglo?...
¿Seremos capaces de luchar lo suficiente con nosotros mismos como para levantarnos cada mañana con el único pensamiento de hacer feliz al otro?... ¿o acabaremos sucumbiendo al alimento de nuestro propio ego por encima de cualquier otra cosa?... ¿Mi felicidad depende de la tuya o es a costa de la tuya?...
Tantas cosas me pregunto y me gustaría conocer la respuesta…
Sueño con amanecer a tu lado, cada día, con la ilusión que te da el saber que has hecho bien las cosas, con la satisfacción de hacerte feliz, y con el brillo en los ojos que tus caricias me dan… y aún cuando llegue el día en el que la tristeza marque nuestro caminar… podamos encontrar refugio en el alma del otro… y aún cuando la ira nos invada… seamos capaces de apaciguarla con el rodeo de un abrazo…
Para eso queda mucho por andar… pero estamos en ruta…
Que nadie me diga que eso no es posible…
TODO ES POSIBLE…
Tus Promesas nunca fallan…

En la Próxima Estación...

Recuerdo cuando hablábamos de estaciones, de trenes y caminos… siempre tan filosófica, tan racional, tan metafórica…
Recuerdo cuando todo en mi era espiritual, intelectual, y romántico… yo que siempre he creído tener los pies en el suelo y tocar la realidad con la palma de mi mano, que siempre presumí de tía actual, transgresora y diferente…
Siempre en mi burbuja de color de rosa, en mi mundo, en mi medio…
Me dabas miedo al verte tan físico, tan terrenal, tan tangible.
Yo, que siempre he caminado en otra esfera…
Y nos propusimos ponernos al mismo nivel… tú caminarías hacia mi mundo, yo caminaría hacia el tuyo, en algún punto nos encontraríamos… el Amor haría el milagro…
Al principio quisiste tirar de mi y hacerme correr sin enseñarme a caminar.
-Espérame en la siguiente estación, te decía, una y otra vez… y cuando estaba por llegar, y creí verte en el horizonte, justo al ir a alcanzar tu mano, dabas un salto de tres estaciones más… y volvía a sentirme sola, alejada de ti, me sentía incapaz de seguirte en tus locuras…
Tenía la sensación de la caña de pescar con una zanahoria en el extremo… quieres perseguirla, pero la zanahoria corre lo mismo que tú, y nunca la alcanzas…
Recuerdo cuando te negaba un beso, cuando era incapaz de mirarte a la cara, cuando darte la mano quemaba mi palma y hacía temblar a mi cuerpo… y tu esperabas… y cuando llegaba a ti, dabas otro salto que me atemorizaba…
Qué claro lo tuviste siempre!!!... cuánto he admirado siempre eso en tí!!!
Contigo he descubierto el amor, he experimentado el amor, he aceptado el amor, me he rendido al amor… cuando en mi, mostrarme enamorada era mostrarme vulnerable… y eso era algo que no me podía permitir…
Igual ahora soy yo la que tenga que esperarte a ti, igual ahora soy yo la que corre hacia no sé muy bien donde… y tú estás desubicado… fíate de mí, como tantas veces tú me has dicho…
Aquí estoy, en la siguiente estación…
… esperándote…
El Amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta… (1Co.13.7)
entonces amigo mío, no me cabe duda que lo nuestro es Amor…

La Pieza 5000...

Hay épocas en la vida en las que parece que ninguna pieza encaja.
Llevo toda mi vida intentando cuadrar mi puzzle de 5000 piezas. Hay piezas grandes, pequeñas, regulares e irregulares. Durante toda la vida he ido enganchando unas a otras hasta que más o menos la estructura se iba adivinando. Y aunque de vez en cuando venía un golpe de viento y me destrozaba parte, siempre he sabido armarme de paciencia para poder recomenzar.
Por fin conseguí cuadrar todas las piezas, y el dibujo comenzó a cobrar vida. Pero cual fue mi sorpresa cuando, al terminar, veo que me falta una. Esa pieza deja un hueco irreparable, insalvable, que de quita sentido al esfuerzo. He llorado, berreado como un niño chico por la rabia que me ha dado toda una vida de trabajo para que se vea finalmente incompleto.
Le pedí a Dios una y otra vez que me dejara encontrar esa pieza, ese tesoro que daría sentido a mis sueños, la pieza 5000, la única que me falta para acabar el puzzle de mi vida.
Y me la dio… eres tú…
Pero no logro encajarte… para que entres tú tengo que sacar otras piezas y se me vuelve a descabalar todo… pero sé que eres tú… ¿ahora cómo hago?.
Eres la pieza 5000 y sin ti el puzzle no tiene sentido, quedaría incompleto, inconcluso…
He llegado a la conclusión de que quizá el dibujo que he formado no era el correcto, y que merece la pena hacerlo de nuevo para incluirte a ti. Pero necesito fuerza. No se si me queda paciencia o si estoy preparada, solo sé que te quiero en mi dibujo…
Estoy deseando terminar este puzzle de una vez por todas, para comenzar uno nuevo contigo… incluyendo mis piezas, y las tuyas…

Es nuestro sueño...

Ya he leído hoy dos veces eso de que le sol tiene un brillo especial…
Desde aquí no lo veo, desde mi cuevita lo único que me conecta con el exterior y contigo es mi ordenador… y bueno, si le ponemos empeño, también el teléfono.
Ayer por fin pude sacar de nuevo nuestra foto del cajón, esa que tenía puesta junto a mi pantalla del ordenador, pegadita a la impresora y que hacía que cada día me quedara unos segundos mirándola, pensando en nosotros, y pidiéndole a Dios que nos ayudara a superar las dificultades que la vida nos pone por delante…
Ayer la pude sacar, y hoy de nuevo lo he hecho…
Hay muchas personas que dudan de que tú y yo podamos llegar a conseguir nuestro sueño, y creo que en nuestra mano está el darles o no darles la razón. Probablemente la tengan… o no… eso depende de nosotros. Es nuestro sueño…
Probablemente podríamos haber hecho las cosas mejor, habernos ahorrado sufrimientos y dolores… seguramente… pero nadie me dio el manual de instrucciones.
Cuántas veces me has advertido de lo ingenua que soy, y a veces me da por pensar que también lo soy en esto.
Siempre he sido de las que ha pensado que si le pones amor y empeño a algo, lo consigues, con mayor o menor esfuerzo, pero lo consigues. Y en lo nuestro es lo que pretendo. Hay quien por la trayectoria te dice que duda, y otros que son soñadores como tú y lo ven todo como parte del proceso de crecimiento. Si te guías por las experiencias de otros a veces te desmoralizas y otras veces cobran fuerza tus deseos. El mundo es para volverse loco…
Así que hoy he decidido que sigo apostando por ti, por nosotros, y mirando a esa foto seguiré pidiéndole al cielo que nos eche un cable…
No te rindas…